Ayer a la mañana escuché una entrevista a Daisy Iglesias, secretaria general de ADEMU Montevideo, quien contó que 264 locales escolares evidencian riesgos, y que esta situación está denunciada desde el año 2011.
Agregó que en muchas escuelas hay niños y familias en situaciones críticas, y que por eso plantean que haya equipos de apoyo a la labor docente, integrados por psicólogos y trabajadores sociales, para que atiendan en forma directa a esos niños y a esas familias. También y menos importante, reclamó aumento de sueldos para los maestros.
Por estas razones es que ADEMU declara, por 1117 votos, comenzar la lucha realizando 24 horas de paro los días 8, 9 y 10 de éste mes.
La democracia no se explica si no hay gremios. En una sociedad donde hay distintas actividades lo más sano es que existan estas organizaciones cuyo fin es defender los derechos de sus miembros y, parrafeando a John Nash, defender a su vez el bienestar del país.
Ahora, yo me pregunto, ¿a quiénes perjudican los paros de maestros y de profesores? Pensemos en un paro del transporte, los “explotadores” dueños de empresas que se quedan con la plusvalía y le “roban” al obrero, van en auto a sus empresas, pero los obreros, “explotados” muchas veces tienen que tomarse al menos un ómnibus para ir al trabajo. Cuando el transporte hace paro en Uruguay, los únicos perjudicados son los trabajadores de menos recursos. Estos no pueden ir y/o volver a sus trabajos y pierden el día. Se lo descuentan del sueldo gracias al sistema de paro del transporte que castiga al usuario y no a la “patronal” o a la clase “oligárquica” a la cual “combate”.
Con los niños pasa lo mismo, pensemos que si los maestros no van a clase, el niño pierde ese día de estudio. Ahora bien, en los colegios (escuelas y liceos privados) los alumnos sí tienen clase ese día porque los profesores no hacen paro. Si sabemos que los profesores y maestros son los mismos en las escuelas y liceos públicos que en los privados, tenemos dos temas. La calidad de la educación debería de ser la misma, entonces la diferencia entre un alumno y otro está en la cantidad de días que tiene clase. Ahora si sumamos los paros de transporte y docentes, los alumnos “públicos” tienen menos días de clases que los alumnos “privados”. Y si son los mismos profesores, ¿por qué hacen paro solo en las escuelas y liceos públicos?
Fuimos un país (modelo) en el que “un maestro ganaba lo mismo que un diputado y un profesor lo mismo que un senador”, pero mientras volvemos a eso, ¿qué hacemos?, ¿tomamos a los niños de rehenes?, los que tienen menos recursos económicos, ¿los dejamos sin clases?, ¿abrimos la brecha entre los que tienen padres que pueden pagar un colegio privado y los que no?. ¿Los políticos uruguayos a dónde mandan a sus hijos a estudiar?
El presupuesto en educación en Uruguay se multiplico un 320% en el último quinquenio, ya hemos escrito antes que la ANEP tiene partidas de dinero que como no sabe como gastarlas las esta volcando al presentismo. Sobra dinero sin embrago, como vimos antes, hay salones en malas condiciones y reclamos de salarios. Eduardo Maiorano
La seguridad en Uruguay es esencial, que quiere decir esto, que los policías no pueden hacer paro. Sabemos que si estos hicieran un paro de 24 horas, los delincuentes se harían un festín. Personalmente creo que la Educación, la Salud y la Seguridad deberían de ser esenciales en todos los países, especialmente en el nuestro, donde hoy sus productos se vienen pagando a precios récord en el mundo. Un país no puede crecer si no tiene asegurada la Educación, Salud y Seguridad. Ahora ¿qué pasaría si se declara la esencialidad de la educación pública?, ¿los niños y jóvenes de las escuelas y liceos públicos tendrían la misma cantidad y calidad de clases que sus pares de los colegios privados?. Eduardo Maiorano
A veces me pregunto, y si me dieran la opción de devolverme los impuestos que me sacan para la educación, incluido el “impuesto de primaria”, no podría yo con ese dinero pagar un colegio privado?, todo me indica que estamos frente a dos problemas, mala administración y castigo a los que tienen menos oportunidades, por problemas que ellos no crearon.
Leonides P. Pigurina, fue entre otras cosas, un célebre abogado uruguayo que (casualmente) vivió en la casa donde hoy vive el ex-presidente Tabaré Vazquez. En esa casa había institutriz francesa y chofer, era otra época. Sus nietos fueron a la escuela pública del prado. Pigurina fue un defensor de la escuela laica gratuita y obligatoria, empezando por su casa.
